Errores comunes en la escritura creativa

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Un escritor puede cometer algunos errores leves que se pueden resolver con una corrección tipográfica y que no tienen mayor importancia. Estos errores suelen ser que nos comamos una palabra, algún signo de puntuación de más o una palabra con alguna letra invertida que nada tiene que ver con las cualidades narrativas del escritor.

Pero hay otros errores comunes en la escritura creativa que sí afectan al fondo y a la forma de la novela y, por lo tanto, a la lectura. Si la trama es confusa, si da la impresión de que falta una escena o de que hay un exceso de puntuación o poca puntuación, todo esto afecta a la escritura creativa. A veces nos encontramos con errores como una intriga inconsistente, escenas que no dicen nada, falta de lógica en el argumento, un lenguaje pobre e inadecuado o el uso de un registro que no encaja con los personajes… Esto sí que son errores graves y que afectan a una lectura navegable y cómoda de la historia.

Pero cada vez que un escritor detecta uno de estos fallos, en ocasiones con la ayuda de una lectura crítica de un profesional, es una oportunidad para mejorar su escritura y el resultado final de su obra. La reescritura es siempre un reto y un trabajo laborioso para el escritor, pero que no deja de formar parte de su trabajo creativo y a la vez es una etapa necesaria e imprescindible que le ayuda a ser un escritor mejor.

Os dejo algunos ejemplos de errores comunes en la escritura creativa que debéis intentar evitar y corregir en vuestras novelas:

1. Repeticiones innecesarias

La reiteración y las repeticiones son importantes para mantener la atención del lector, siempre que se haga bien y de manera camuflada. La repetición no debe notarse, debe ser muy sutil y centrase en lo importante. Un texto debe contener informaciones nuevas e informaciones ya conocidas que son puentes para el lector, pero hay que utilizarlas muy sutilmente. El truco está en distinguir entre una repetición efectiva de otra que no lo es. Repetir adjetivos obvios y que no aportan nada a la descripción no ayuda. Decir una y otra vez, por ejemplo, que una mujer es atractiva y que los coches son rápidos. Además, si has dicho que el coche es rápido, no hace falta insistir, con que lo digas una vez, basta.

2. Uso innecesario de descripciones detalladas

A veces leemos algún libro con descripciones que realmente no nos aportan nada. Es como si el autor se recreará en ello, pensando que así escribe mejor mejor. Puede que sea una buena historia, pero en la que te pierdes con descripciones innecesarias. Los lectores no necesitan saber cada detalle o rincón de un escenario, un paisaje o una habitación. No necesitan saber cada paso que da un personaje. Estos detalles excesivos pueden llegar a cansar al lector y hacerle abandonar la lectura. Lo mismo ocurre con la descripción de los personajes, que es a veces tan pormenorizada que resulta innecesaria y aburrida. Es bueno hacer una revisión del texto y eliminar estos detalles y descripciones que sobra y que aburren al lector. La imaginación también forma parte de la lectura. Hay que dejar algo de margen al lector para que se imagine detalles y circunstancias, no hace falta dárselo todo explicado al detalle.

3. Exceso de palabras. Verborrea desmesurada

La verborrea no es un buen signo en la escritura creativa. Poner un exceso de palabras no significa que escribas mejor, a veces es todo lo contrario. La concisión es un buen ejercicio para el escritor que debe hacer el esfuerzo de tener las palabras bajo control. Si algo se puede decir en una frase ¿por qué decirlo en un párrafo?

4. Comienzos aburridos

Las estadísticas dicen que los lectores abandonan las lecturas que les aburren en las 20 primeras páginas de un libro. No pierdas lectores que se rindan con tu novela en los primeros capítulos. Intenta engancharles. Cuando un escritor está trabajando en el primer borrador de su obra, una vez terminada se puede dar cuenta de que su novela arranca de una manera aburrida y con poco gancho y que luego va ganando ritmo e interés según se adentra en la intriga y el escritor va conociendo más a sus personajes. Por eso, una vez terminada tu novela es muy importante revisarla, que la lean lectores imparciales y te den su impresión. Seguramente te será más sencillo reescribir el principio de tu historia una vez terminada cuando te das cuenta de que el arranque no funciona.

Imagen: PhotoDollar Club