Los distintos tipos de argumento

Tipos de argumentos

Los argumentos se construyen alrededor de conflictos, pero no hay muchos conflictos donde elegir. El análisis del argumento y del conflicto del que parte la historia  es una parte importante cuando hago el análisis literario de la novela de los escritores con los que trabajo. El debate sobre cuántos conflictos existen está abierto: algunos argumentan que solo hay tres y otros defienden que hay cuatro o más. Aquí os dejo los seis tipos de argumentos que he encontrado:

  • El hombre (entendido como naturaleza humana) frente al hombre
  • El hombre frente a la naturaleza
  • El hombre frente a la sociedad
  • El hombre frente a sí mismo
  • El hombre frente a la maquina
  • En hombre frente a lo sobrenatural

Así pues,  el tema central de cada argumento se basa en alguno de estos conflictos. Si piensas en alguna novela que hayas leído o en alguna película que hayas visto comprobarás que encajan en alguno de estos  seis conflictos. Por este motivo, encontrar algún tema  realmente original a la hora de escribir una novela no es nada fácil ya que si pensamos en las novelas que hemos leído, cada una encajará en uno de estos supuestos;  parece pues  que intentar ser original puede resultar algo complicado si además del conflicto no se dan otros elementos en nuestra novela que la diferencien de los libros que tratan estos mismos conflictos.

Es sorprendente ver cuán a menudo una frase anotada en una libreta conduce inmediatamente a otra frase. Puede ocurrir que se desarrolle un argumento a medida que vas tomando notas. Patricia Highsmith

Suele suceder que muchos autores que han tenido una idea para desarrollar el argumento  o el concepto de su novela se dan cuenta de repente de que ya se ha escrito algo parecido. Muchos desistirán de la idea y tirarán la novela a la papelera con frustración para buscar otro concepto e ideas para empezar de nuevo. Aunque en la mayoría de los casos esto es probablemente una buena idea, tirar algo que nos parece poco original a la papelera puede que no sea tan buena idea.

Y es que además de la originalidad del argumento o del concepto e ideas de la novela, es importante tener en cuenta que un estilo personal,  la manera de desarrollar la trama, de montar la estructura o de imaginar a nuestros personajes pueden ser los factores que hagan de una idea poco original, una gran novela que se distinga de las demás.

Antes de tirar tu manuscrito porque piensas que la idea no es original,  déjalo reposar en un cajón o encarga a un asesor literario que te dé su opinión. Quizá volver a trabajar sobre esa misma idea y reescribir la historia con otro enfoque te haga recuperar la idea y darle la vuelta a un concepto que creías poco original.

 

 

 

 

Imagen : PhotoDollarClub