- Asegúrate de que los hechos suceden en tiempo real, haciendo que el lector forme parte de la acción y de los sucesos de esa escena.
- Haz que el ritmo sea rápido incluyendo algún tipo de movimiento físico.
- Obliga al protagonista a tomar decisiones de manera rápida o a reaccionar de manera más instintiva que usando la razón.
- Crea consecuencias inesperadas para el protagonista que aumenten el nivel de suspense y de drama de la escena.
Las escenas de acción en una novela te permiten que la historia avance más deprisa sin tener que atascarte en largas descripciones y explicaciones eternas sobre tus personajes: una llamada telefónica por sorpresa, una visita inesperada, un retraso inoportuno provocarán que tu personaje tenga que responder rápidamente y así el ritmo de la trama se amplificará.
Lo importante para escribir una buena y efectiva escena de acción es asegurarte de que ocurra lo que ocurra, este hecho obligue a tu personaje a reaccionar; esto ayudará a mostrar su personalidad y su capacidad para reaccionar y para afrontar los problemas y todo ello a la vez afectará a lo que ocurra más adelante en tu novela. Pero si hay algo importante en una escena de acción es que esta escena depende del movimiento físico alrededor del espacio que has creado en ese momento determinado. Para que haya acción tiene que haber movimiento y el lector tiene que percibir una sensación del paso del tiempo.
Pero además, para conseguir que el lector se sienta parte de esa acción, debes utilizar estas técnicas: